Música

Así vivimos la cuarta edición del 8 Music Fest

Fotos por: Alan Herrera

 

El sábado pasado nos dimos una empapada de música en el 8 Music Fest, teníamos ya muchas ganas de ver algunas bandas, principalmente a las locales, presentarse en un escenario más producido y con una audiencia mayor a la habitual en un festival que reunió gran público de todas las edades amantes de la música, así como a bandas de sólida trayectoria como Gondawana, Insite, División Minúscula y Reyno.

Justo cuando llegamos, buscamos un buen sitio para apreciar el show y para estrenar la cuarta edición de nuestra revista. A lo lejos, escuchamos a Insite comenzar su presentación, ya con una numerosa cantidad personas atentas al escenario principal. Rojo azul”, “Siempre me dejas” y “Cielos que lloran” fueron algunas de las canciones que sonaron, y mientras la banda continuaba con su set, vimos a gente llegar corriendo para alcanzar lo último del show, el primero que, en su historia de más de 10 años, Insite presenta en Culiacán.

El festival apenas comenzaba y ya se iba acercando la hora de ver más bandas a las cuales les traíamos ganas. Nos acercamos hasta la primera fila del escenario Ochito, escenario en el cual se presentaron la mayoría de bandas locales, excepto Diez Veces Yo, quienes fueron los encargados de abrir el escenario principal. En ese momento, Human Praxis estaba por comenzar su acto y ya una buena de cantidad de personas se iban acercando al lugar. Nos topamos con gente que no tenía ni idea qué era lo que estaba a punto de escuchar, había expectativa por ver este show. Los sonidos psicodélicos, con algunos recursos de musica electrónica que nos arrojó la banda iban acompañados perfectamente de ataques visuales, y junto con la voz cálida de Bratty, el show fue una gran experiencia audiovisual para los espectadores, quienes quedamos satisfechos con el nuevo descubrimiento musical.

 

 

Después de este show decidimos darnos una vuelta por las demás actividades que ofrecía la fiesta del 8 Music Fest, nos topamos con varias instalaciones por parte de artistas locales, que vestían con sus trabajos el entorno en el que nos encontrábamos. Los encargados de hacerlo esta vez fueron, Dr. Feis, Watchavato y Lumbre Fanzines. También nos dimos una vuelta por el área de comida y así conocer las opciones que teníamos, encontramos desde tacos, hasta ramen. Al final, decidimos probar unos tacos de chicharrón mientras escuchábamos a lo lejos a Camilo Séptimo, quien se estaban armando un fiestón en el escenario principal con su show pop-electro, y al que después nos unimos.

 

 

Había llegado la hora de escuchar a Coco, otra de las bandas que teníamos ganas de ver en un escenario con un poco más de producción sonora y visual, y no nos decepcionaron, pues nos presentaron un sonido impecable. La banda complació al público con los mejores temas de Divisiones del sol, y también pudimos escuchar algo de lo nuevo: una combinación de shoegaze y ritmos un poco más rápidos, lo que nos dejó convencidos de que esta banda sigue evolucionando sónicamente, con un sonido que suena cada vez más sólido, incluso con su nueva alineación.

 

 

Al terminar el show de Coco decidimos comprar unas cervezas e irnos al escenario que se encontraba en la entrada, el dance tent, la otra área del festival y el lugar donde se presentó todo el talento de música electrónica. En este stage nos dimos una buena sacudida con la fiesta que armaron, Claroscuro y Fausto, los shows que presenciamos en esta área y en el que una buena cantidad de personas encontró el lugar perfecto parar armar la fiesta con sets de: Enrique Kwen, Celaya y todo el crew Mind.

Ya esto estaba más avanzado, el 8 Music Fest estaba en su clímax y aún faltaban un par de shows que queríamos ver. Primero nos dimos la vuelta por la presentación de Nörte, banda local de rock alternativo/triste que actualmente radica en la Ciudad de México. Aunque veinticinco minutos no eran suficientes para disfrutar del todo una presentación, tuvimos un show con mucha energía por parte de la banda y del público, quienes estuvieron en constante participación coreando algunos versos de sus temas, incluyendo “Gris”, la cual ejecutaron junto a Emmanuel Chiquete, vocalista de Un Triángulo.

 

 

Al terminar Nörte, nos acercamos poco a poco al escenario principal, donde estaba a punto de comenzar División Minúscula, quienes ya se habían presentado anteriormente en el festival y estaba en la lista de las bandas más esperada por la gente que se dio cita ese día. Con una ejecución perfecta y con la mejor mezcla, aprovechando al máximo el recurso sonoro, la banda nos dio lo que queda para nosotros queda como el mejor show de la noche. Con unos puentes entre canción y canción que te envolvían y con la gente cantando temas de todos sus discos (excepto de Extrañando casa), los originarios de Matamoros nos mostraron porqué son de las bandas más consolidadas y con más experiencia actualmente en el circuito nacional.

 

 

La noche se estaba acabando y nos dispusimos a presenciar el show de Sabino, quien para muchos fue la sorpresa del festival, cerrando el escenario Ochito con un show interactivo, compartiendo rimas con el público al ritmo de su sab-hop, nombre que él mismo le dio a su estilo de rap.

Ya para cerrar la edición 2017 del Ocho, llegaron los provenientes de chile, Gondwana, quienes, celebrando su año número 30 de haberse formado, complacieron a todos los espectadores que estaban en el recinto, tocando temas de toda su discografía al ritmo del reggae.

Así vivimos la fiesta del 8 Music Fest, con un clima agradable (nada de frío a comparación del año pasado), todo se dio para disfrutar este festival completamente, un gusto habernos encontrado con muchos amigos y músicos, quienes se acercaron por su revista y a echar la platicada. Nos vemos en la próxima.

 

 

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