CiudadMúsica

Así fue una tarde de música y poesía en Las Riberas

El pasado viernes, un evento que nació por las ganas de tocar y convivir un rato, reunió a algunos artistas locales para presentar un show acústico a la orilla del río, alternando con lecturas de poesía y open mic, una invitación a los asistentes para leer o tocar.

El evento inició con los acordes de Tiempos hipermodernos, de los Normsters una banda conformada por Dulce Mercado y Cesarhernesto, con sonidos y letras que se desplazan entre la ingenuidad y la irreverencia, fieles a las influencias del rock pop latinoamericano.

A partir de ahí, por el pequeño escenario de césped y luces, desfilaron Judith Cárdenas y Thalía Santarrosa, integrantes del colectivo Martes de Poesía, con lectura musicalizada de poemas de Cinthia Franco y el músico Obed Noriega, quien interpretó algunas canciones que esperamos pronto ver recopiladas, entre ellas Una de Woody y Caes.

 

También escuchamos a Diana Maradí, una joven que canta sobre la vida al complaciente ritmo de un ukulele y que, tras los gritos de sus seguidores, cerró su presentación con Arcoiris. Todo esto, bajo la mirada de los curiosos que paseaban por el parque un viernes por  la tarde y las palabras de personas que se animaron a leer sus pensamientos al micrófono.

 

Después llegó el turno a Clemente, el proyecto solista de Daniel Soto, lleno de una vibra melancólica y matices cálidos. Por su parte, Lucía no estabas en casa presentó algunas canciones y tuvimos la oportunidad de escuchar en vivo ese single que ya conocíamos por las redes: Quiero ser diferente a los demás.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Caracterizada como gato, Fer Am se sentó sobre el amplificador con su guitarra y narró algo de su historia a través de canciones, con una voz potente y técnicas propias de las artes escénicas.

Para cerrar la presentación, escuchamos los acordes de Angie Plascencia y las composiciones de Javier Ángulo, quien después de haber colaborado en diferentes bandas, como Toro Metralla, de vez en cuando se planta frente al micrófono y envía un mensaje sónico que, por alguna razón, siempre da en el clavo para dar otro sentido a algún momento por el que atraviesas.

Fue así como, sin planearlo mucho y aprovechando las fechas, se armó un evento sencillo, con amigos, bocinas, micrófonos y luces que por un día cambió el paisaje de ese lugar que se ha vuelto emblemático de la ciudad. Más tardes así.

Da clic acá y escucha algunos de los proyectos que se presentaron:

 

 

Entérate de más, síguenos en Facebook e Instagram
Tags:

Deja un comentario