Una pequeña película que se ha convertido en una de las más aclamadas por la crítica este año, cuenta una historia orgánica y divertida. El debut directoral en solitario de Greta Gerwig (Estados Unidos, 1983) se ha convertido en un poderoso análisis de la vida adolescente y el descubrimiento de uno mismo.

La historia gira alrededor de Christine McPherson, interpretada brillantemente por Saoirse Ronan, quien cursa el último año en una preparatoria que sus padres realmente no pueden pagar y cuya mayor ambición es salir de su ciudad natal, Sacramento, California. Se ha dado a ella misma el nombre de “Ladybird”, una forma de rebelarse en contra de su madre.

La protagonista es inteligente, fuerte y sarcástica, pero a diferencia de otros personajes con estos mismos atributos, logra formar un lazo con el espectador y mostrarnos la vulnerabilidad de una chica de 17 años.

Uno de los puntos más interesantes de la película es la relación entre madre e hija, una enfermera con sobrecarga de trabajo que no quiere que su hija se vaya de su lado. La interpretación de Laurie Metcalf como Marion McPherson, la madre de Ladybird es una que no falla. Esto refleja una relación real y genuina, cómo una chica de 17 años se lleva con su mamá.

Este es sólo el segundo trabajo directoral de Greta Gerwig, aunque pareciera una directora experimentada juzgando por esta película. Una de las razones del éxito que ha gozado “Ladybird” es que Gerwig se basó en ella misma para formar el personaje. Es de una manera un trabajo autobiográfico y esto es lo que hace que se sienta tan real.

Las interpretaciones, especialmente de los jóvenes actores; Saoirse Ronan, Lucas Hedges y Timothée Chalamet, son sólidas y demuestran diferentes facetas de los adolescentes de una manera divertida pero real.

Nos encontramos en tiempos donde el mundo del cine necesita más diversidad en las historias que cuentan, y “Ladybird” llega para darnos una protagonista poco convencional y nos muestra diferentes caras que las mujeres pueden tener. La cinta le da distintas dimensiones a los personajes y todos tienen un propósito.

Pareciese que la cartelera no ofrece muchas películas como “Ladybird”, con gran corazón y que no se sienta forzada. Greta Gerwig ha quedado como una de las mejores directoras del año y todas las nominaciones que este proyecto ha reunido son más que merecidas.

Esta historia nos da la oportunidad de ver crecer a Christine frente a nosotros y al final nos quedamos con un sentimiento de nostalgia al darnos cuenta que de alguna manera, todos somos Ladybird.

 

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